Benson Russell, antiguo desarrollador de Naughty Dog y diseñador de los tres primeros juegos de Uncharted, aseguró que no le gustaría ver un remake ni una nueva remasterización del primer título de la saga. Russell trabajó durante casi una década en el estudio y también participó en The Last of Us, por lo que conoce de primera mano la evolución de ambas franquicias.
En una entrevista, Russell explicó que no encuentra una razón convincente para volver a remasterizar Uncharted, especialmente porque actualmente existen versiones accesibles del juego en plataformas modernas. En su opinión, este tipo de proyectos tiene más sentido cuando se trata de títulos antiguos que resultan difíciles de jugar actualmente debido a problemas de controles, accesibilidad o tecnología.
Como ejemplo mencionó System Shock, cuya actualización considera justificada porque su jugabilidad y controles originales podían alejar a muchos jugadores modernos. En cambio, Uncharted continúa siendo una franquicia reconocida y su experiencia original sigue siendo fácilmente accesible. Para Russell, hacer otra versión simplemente porque sí no aportaría demasiado valor a los jugadores.
El diseñador también rechazó la idea de rehacer el primer Uncharted para convertirlo en una experiencia más lenta y emocional, siguiendo el estilo de los juegos más recientes de Naughty Dog. Según explicó, eso obligaría a modificar demasiado la historia original, incluyendo escenas, ritmo y momentos de acción. Incluso los grandes momentos espectaculares del juego tendrían que ser revisados para adaptarse a una nueva estructura narrativa.

Russell incluso comparó esta situación con The Last of Us Part I, señalando que comparte una filosofía similar: “son juegos antiguos por una razón”. Su postura es que intentar modernizarlos constantemente puede terminar alterando aquello que los hizo especiales originalmente. En lugar de rehacer títulos existentes, considera que Naughty Dog debería utilizar el espíritu de Uncharted para crear una nueva aventura.
Su propuesta sería desarrollar un nuevo juego inspirado en la esencia de la franquicia, pero ambientado en una época anterior y con una historia completamente nueva. Esto permitiría recuperar elementos que caracterizaron a los primeros juegos sin tener que reconstruir escena por escena una aventura que todavía puede jugarse en plataformas actuales.
El último juego principal de la saga fue Uncharted 4: A Thief’s End, lanzado en 2016, seguido por Uncharted: The Lost Legacy en 2017. Ambos fueron remasterizados en 2022 mediante Uncharted: Legacy of Thieves Collection, mientras que la trilogía original de PS3 ya había recibido Uncharted: The Nathan Drake Collection para PS4 en 2015. Por ello, la postura de Russell es clara: en lugar de otra remasterización, sería mucho más interesante ver una nueva aventura que conserve el espíritu de Uncharted.





