John Carmack, cofundador de id Software y uno de los principales responsables de sagas como DOOM y Quake, reaccionó a la reciente ola de despidos que afectó al estudio como parte de la reestructuración de Xbox. Sus declaraciones llegan luego de que se confirmara que 96 empleados fueron despedidos en Richardson (Texas), además de 40 trabajadores remotos, reduciendo significativamente el tamaño del equipo.
A través de X, Carmack reconoció que llevaba varios días intentando encontrar las palabras adecuadas para referirse a la situación. El desarrollador admitió que una declaración que hizo en el pasado sobre Microsoft «no ha envejecido bien», recordando que en su momento aseguró que la compañía probablemente sería «una buena administradora de la marca» tras la adquisición de ZeniMax.
El programador también señaló que los despidos empañarán el ambiente del próximo QuakeCon, donde estaba previsto un reencuentro entre varios de los fundadores de id Software. Aun así, dejó claro que, pese a sentirse triste por la situación, no cree tener suficiente información como para reaccionar con enojo o indignación.
Según Carmack, desde la perspectiva de Microsoft id Software probablemente representaba un negocio con márgenes reducidos, por lo que entiende que la empresa haya tomado decisiones difíciles. Además, aseguró creer en los reportes que indican que Minecraft ha estado sosteniendo financieramente a varios estudios de Xbox, una afirmación mencionada previamente por Bloomberg.
El desarrollador también reflexionó sobre la realidad de la industria, afirmando que para que un videojuego sobreviva a largo plazo no basta con ser querido por los jugadores; también necesita ser un éxito comercial. En ese sentido, recordó que los videojuegos compiten constantemente por el tiempo y el dinero de los consumidores frente a muchas otras formas de entretenimiento.
Aunque Carmack reconoció que «no se puede descartar la posibilidad de que algunos ejecutivos sean idiotas», afirmó que esa no debería ser la conclusión automática. En cambio, planteó varias preguntas sobre si existían estrategias capaces de aumentar los ingresos de id Software, como cambios en precios, mayor cantidad de contenido, campañas de marketing más efectivas o incluso diseños de juego con un atractivo más amplio para nuevos jugadores.
Pese a todas esas dudas, Carmack admitió que no sabe cuál habría sido la mejor solución, ya que no conoce las cifras internas del estudio. Por ello, prefirió evitar juicios apresurados y expresó su deseo de que id Software logre recuperarse y salir fortalecida tras esta complicada etapa. Su mensaje fue respaldado por Tim Willits, exdirector del estudio, quien respondió que Carmack había expresado muy bien la situación.
Finalmente, un usuario le preguntó si consideraría comprar de vuelta id Software o alguna de sus propiedades intelectuales, pero Carmack descartó esa posibilidad. Explicó que el valor de franquicias como DOOM y Quake supera ampliamente su patrimonio personal, incluso si Microsoft decidiera mantenerlas sin utilizar, y añadió que no se considera la persona adecuada para dirigir un estudio moderno de desarrollo de videojuegos.





