Cuando Dave the Diver debutó en 2023, rápidamente dejó claro que no era un juego dispuesto a encasillarse en un solo género. Lo que comenzaba como una relajante aventura de exploración submarina pronto se transformaba en una sorprendente combinación de pesca, gestión de un restaurante de sushi, exploración, agricultura, fabricación de objetos y una enorme variedad de minijuegos que, lejos de sentirse como simples añadidos, enriquecían constantemente la experiencia. Precisamente esa capacidad para reinventarse una y otra vez fue la que convirtió a Dave the Diver en uno de los mayores éxitos independientes de los últimos años. Cada vez que parecía haber mostrado todas sus cartas, aparecía una nueva mecánica que ampliaba la aventura sin romper su ritmo. Por eso, la llegada de In the Jungle, su expansión más ambiciosa hasta la fecha, generó grandes expectativas entre quienes disfrutaron del juego base.

En lugar de regresar al ya conocido Blue Hole, esta expansión apuesta por llevar a Dave y al resto del equipo a un escenario completamente nuevo. In the Jungle traslada la acción a una exuberante selva repleta de misterios, personajes inéditos y actividades que consiguen que el contenido se sienta mucho más cercano a una nueva aventura que a un simple DLC. La cantidad de novedades es tan amplia que, por momentos, rivaliza con la de muchos juegos completos.

Lo mejor es que la expansión mantiene intacta la esencia del juego original, pero al mismo tiempo introduce suficientes ideas nuevas para justificar plenamente el viaje. La historia comienza cuando Dave, Bancho, Cobra y el Dr. Bacon viajan hasta el pequeño pueblo de Utara para investigar una serie de extraños fenómenos que están afectando a un lago de agua dulce. Terremotos, contaminación y un comportamiento cada vez más agresivo de la fauna local sirven como punto de partida para una nueva aventura. Aunque el planteamiento inicial recuerda inevitablemente al misterio del Blue Hole, la expansión encuentra rápidamente su propia identidad. Gran parte de la historia gira alrededor de los habitantes de Utara, una comunidad llena de personajes con personalidad, problemas y motivaciones propias. No se limitan a ser simples NPC que entregan misiones, sino que transmiten la sensación de formar parte de un mundo vivo, haciendo que explorar el pueblo y conocer sus historias resulte tan interesante como avanzar en la trama principal.

Otro de los mayores aciertos es la forma en que el progreso está ligado a la relación con los habitantes del pueblo. Ayudar a los vecinos, completar sus encargos y ganarse su confianza no solo desarrolla mejor la narrativa, sino que también desbloquea nuevas oportunidades tanto dentro del poblado como en el restaurante. La interacción con la comunidad deja de ser un contenido opcional para convertirse en una parte esencial del avance, reforzando aún más la sensación de formar parte de ese mundo.

El guion conserva el encanto que hizo tan especial al juego original. El humor vuelve a estar muy presente gracias a situaciones absurdas, personajes extravagantes y constantes referencias, pero bajo esa apariencia desenfadada también existe una historia que habla sobre la importancia de la comunidad, la amistad y la reconstrucción de un lugar que intenta salir adelante. Ese equilibrio entre comedia y momentos más emotivos sigue siendo uno de los mayores puntos fuertes de la franquicia.

Si hay algo que realmente sorprende en In the Jungle, es la enorme cantidad de actividades disponibles. Bucear continúa siendo una pieza fundamental de la experiencia, pero ahora comparte protagonismo con muchas otras mecánicas. La expansión amplía considerablemente el mundo, invitando al jugador a explorar tanto las profundidades del lago como la superficie de la selva, donde podrá pescar, recolectar recursos, ayudar a los habitantes, capturar insectos, cultivar diferentes productos, fabricar herramientas y descubrir nuevas zonas repletas de secretos. El resultado es una aventura que mantiene constantemente la sensación de descubrimiento y hace que siempre haya algo nuevo por hacer.

Uno de los mayores atractivos de In the Jungle es que el nuevo lago de agua dulce logra transmitir la misma sensación de descubrimiento que en su momento ofreció el Blue Hole, pero con una identidad completamente propia. El ecosistema está repleto de especies inéditas y cada nueva criatura parece haber sido diseñada cuidadosamente para aportar variedad, en lugar de sentirse como un simple cambio de apariencia. Capturar nuevos peces y animales vuelve a ser tan entretenido como en el juego original, gracias a un diseño que constantemente recompensa la curiosidad del jugador.

Entre las novedades más interesantes destaca la incorporación de la Jungle Gun, una herramienta que permite cambiar instantáneamente entre distintos tipos de armas, como rifle, escopeta, rifle de francotirador o lanzaredes. Aunque sobre el papel pueda parecer una mejora menor, en la práctica transforma por completo el ritmo de la exploración y los combates. La posibilidad de adaptarse rápidamente a cada situación hace que los enfrentamientos sean mucho más dinámicos, evitando tener que detenerse constantemente para reorganizar el equipo.

La expansión también pone un mayor énfasis en la planificación de cada jornada. A medida que transcurre el día, el jugador debe decidir cómo repartir su tiempo entre la exploración, la recolección de recursos, las relaciones con los habitantes del pueblo y la preparación del restaurante. A pesar de la enorme cantidad de actividades disponibles, el juego nunca transmite una sensación de presión, sino que consigue que cada decisión resulte satisfactoria al sentir que siempre estamos avanzando de alguna manera.

Uno de los aspectos que mejor define a In the Jungle es su constante capacidad para sorprender. Cuando parece que ya hemos visto todo lo que puede ofrecer, aparece una nueva mecánica que vuelve a refrescar la experiencia. Peleas de escarabajos, captura de insectos, sistemas de fabricación, eventos en la aldea, misiones de exploración y una gran variedad de minijuegos consiguen que el ritmo nunca decaiga y que siempre exista un nuevo objetivo por descubrir. La ambientación selvática también introduce una mayor presencia de elementos propios de los juegos de aventura. Durante la exploración encontraremos templos ocultos, caminos secretos y numerosos obstáculos que solo podrán superarse resolviendo pequeños puzles ambientales. Estos acertijos están muy bien equilibrados, ya que ofrecen un pequeño descanso respecto a la exploración sin llegar a ralentizar el ritmo de la aventura. Además, la mayoría apuesta por la observación y la experimentación antes que por soluciones excesivamente complejas.

El sistema de combate también recibe importantes novedades. Aunque las inmersiones mantienen los enfrentamientos ya conocidos, muchas zonas de la selva incorporan batallas por turnos con mecánicas inspiradas en los RPG clásicos. A pesar de parecer una incorporación arriesgada en un juego que ya combina tantos géneros, la implementación resulta sorprendentemente natural. Los combates son sencillos de aprender, priorizan la estrategia por encima de la complejidad y sirven para romper el ritmo de exploración sin perder dinamismo. Los enfrentamientos contra los jefes vuelven a destacar por su espectacularidad y por ofrecer desafíos entretenidos sin resultar excesivamente frustrantes.

Todo este conjunto de sistemas está perfectamente conectado. Los peces capturados abastecen el restaurante, el restaurante genera ingresos para mejorar el equipamiento, las relaciones con los habitantes desbloquean nuevas oportunidades y la exploración proporciona materiales para fabricar herramientas cada vez mejores. Todo lo que hacemos tiene un impacto directo en el progreso, lo que convierte a la expansión en una experiencia extremadamente adictiva donde resulta muy fácil perder la noción del tiempo.

El único aspecto que puede jugar en su contra es precisamente la enorme cantidad de contenido disponible. Los jugadores más obsesivos probablemente se encontrarán con una lista interminable de misiones secundarias, coleccionables, actividades opcionales y objetivos paralelos, hasta el punto de que en ocasiones resulta difícil decidir qué hacer primero. No es un problema grave, pero sí puede generar una ligera sensación de saturación para quienes quieran completarlo absolutamente todo.

En el apartado visual, In the Jungle eleva todavía más el ya excelente trabajo artístico del juego base. Si el Blue Hole ya destacaba por su belleza, la nueva selva ofrece escenarios aún más variados y espectaculares, con bosques frondosos, enormes cascadas, templos ocultos y coloridos poblados que invitan constantemente a desviarse del camino principal para descubrir nuevos secretos. La dirección artística merece una mención especial por la enorme personalidad que transmite cada escenario. La selva se siente viva en todo momento, con aves sobrevolando los árboles, insectos moviéndose entre la vegetación y aldeanos que realizan sus actividades cotidianas, reforzando la sensación de estar explorando un lugar auténtico. A ello se suma un excelente diseño de personajes, donde cada habitante de Utara posee una apariencia y personalidad propias, consiguiendo que la comunidad resulte creíble y muy fácil de recordar.

El apartado sonoro también mantiene el excelente nivel del juego base. La banda sonora acompaña cada momento con total naturalidad, alternando melodías relajantes durante la exploración, temas acogedores en la aldea, música más animada en el restaurante y composiciones cargadas de tensión durante las batallas o la exploración de antiguos templos. Cada cambio de escenario viene acompañado por una transición musical que refuerza perfectamente la atmósfera, sin que ninguna pieza desentone con el ritmo de la aventura. Los efectos de sonido también cumplen un papel importante en la experiencia. Capturar una nueva especie, fabricar equipamiento, mejorar herramientas o servir un plato con éxito en el restaurante genera una respuesta auditiva muy satisfactoria que hace que cada acción resulte gratificante. Es precisamente esa combinación entre imagen y sonido la que vuelve a transmitir esa mezcla tan característica de tranquilidad y emoción, una de las grandes fortalezas de la franquicia desde sus inicios.

En definitiva, In the Jungle representa exactamente lo que debería ser una gran expansión. No solo añade más contenido, sino que introduce nuevas mecánicas, escenarios y personajes capaces de enriquecer la experiencia original sin alterar su esencia. Si disfrutaste de Dave the Diver, este DLC es una compra prácticamente obligatoria, ofreciendo más exploración, más posibilidades de progresión y un mundo tan encantador que invita a perderse en él durante muchas horas.

gamecored score 9

Este artículo fue escrito luego de jugar una copia digital de Dave The Diver – In The Jungle brindada por MINTROCKET para Nintendo Switch 2.

PUNTOS BUENOS

Amplía la experiencia original con una enorme cantidad de contenido nuevo, incluyendo una nueva región, personajes, mecánicas y actividades que hacen que se sienta más como una nueva aventura que como un simple DLC. Todas sus mecánicas están perfectamente conectadas, integrando exploración, gestión del restaurante, combate, progresión y relaciones con los habitantes en un ciclo de juego muy adictivo. La ambientación de la selva y el apartado audiovisual son sobresalientes, con un pixel art espectacular, una dirección artística llena de personalidad y una banda sonora que acompaña perfectamente cada situación. Introduce novedades jugables que refrescan constantemente la experiencia, como la Jungle Gun, combates por turnos, nuevos minijuegos, puzles ambientales y una gran variedad de actividades secundarias.

PUNTOS MALOS

La enorme cantidad de contenido puede llegar a resultar abrumadora, especialmente para quienes intentan completar todas las misiones, coleccionables y actividades opcionales. En algunas zonas, la densa vegetación dificulta localizar ciertos recursos y coleccionables, generando pequeños momentos de frustración durante la exploración.

CONCLUSIÓN

In the Jungle es una expansión ejemplar que amplía prácticamente todos los aspectos de Dave the Diver con tanto contenido y calidad que por momentos se siente como una secuela.