Assassin’s Creed Black Flag Resynced no será un simple lavado de cara del clásico de 2013. El remake ha sido reconstruido con la versión más reciente del motor Anvil Engine e incorporará nuevas misiones, ubicaciones, personajes e incluso contenido para el final del juego, ofreciendo una experiencia mucho más cercana a la de una entrega principal de la franquicia.
De acuerdo con el periodista Tom Henderson de Insider Gaming, 15 estudios de Ubisoft habrían participado en el desarrollo del proyecto, reflejando la gran escala de producción detrás del remake. Ubisoft Singapore lidera el desarrollo, mientras que otros equipos de Barcelona, Belgrado, Bordeaux, Bucarest, Chengdu, Da Nang, India, Montpellier, Filipinas, Kyiv, Montreal, Shanghái, Sofía y Quebec también habrían contribuido.
La cifra de estudios involucrados es la misma que participó en Assassin’s Creed Shadows, algo que, según el informe, se ha convertido en una práctica habitual para los lanzamientos más importantes de Ubisoft. No obstante, el reporte recuerda que la reciente reestructuración de la compañía provocó el cierre de Ubisoft Belgrado y despidos en Ubisoft Barcelona.

Todo apunta a que Ubisoft busca convertir Black Flag Resynced en una de las producciones más ambiciosas de la saga, modernizando no solo el apartado gráfico, sino también buena parte de su contenido y sistemas jugables. Entre las mejoras más destacadas se encuentran importantes cambios en el combate naval, uno de los aspectos más queridos del título original.
Assassin’s Creed Black Flag Resynced llegará el próximo 9 de julio para PS5, Xbox Series X/S y PC, y recientemente alcanzó la fase Gold, lo que confirma que su desarrollo principal ya ha concluido y que el lanzamiento sigue en marcha según lo previsto.





