Los recientes reportes sobre un supuesto nuevo sistema de DRM en juegos de PlayStation 5 y PlayStation 4 generaron preocupación entre los jugadores, especialmente por la idea de que sería necesario conectarse a internet cada 30 días. Sin embargo, Sony salió a aclarar la situación y desmintió parcialmente estas afirmaciones.
Según la compañía, no existe un requisito de verificación mensual, sino que el sistema funciona con una única comprobación en línea tras la compra del juego digital. Una vez realizada esta verificación inicial, el usuario obtiene una licencia permanente, lo que le permite jugar sin necesidad de volver a conectarse.
Un representante de Sony explicó que los jugadores pueden seguir accediendo a sus juegos con normalidad, y que esta verificación inicial solo sirve para confirmar la validez de la licencia. En otras palabras, tras ese primer chequeo, no hay restricciones adicionales ni controles periódicos.
La controversia comenzó cuando el youtuber Lance MacDonald detectó un supuesto temporizador de 30 días en los juegos, lo que llevó a muchos usuarios a experimentar por su cuenta. Pruebas como desconectar la consola de internet o retirar la batería CMOS parecían confirmar la existencia del contador, aumentando la confusión.
Posteriormente, usuarios en foros como ResetEra descubrieron que los juegos comprados desde mediados de abril sí mostraban un temporizador inicial, pero este desaparecía tras realizar la verificación en línea dentro del plazo. Esto reforzó la idea de que el sistema simplemente activa una licencia permanente tras el primer chequeo, posiblemente relacionado con la política de reembolsos de 14 días.

Mientras Sony guardaba silencio, muchos pensaron que se trataba de un error, recordando incidentes similares en el pasado. Además, se reportó que este sistema habría sido introducido con una actualización de firmware de marzo de 2026, lo que explicaría por qué comenzó a detectarse recientemente.
Por otro lado, también surgieron informes sobre precios dinámicos en la PlayStation Store, donde distintos usuarios recibían descuentos diferentes en el mismo juego. Aunque los criterios no están claros, se especula que factores como la antigüedad de la cuenta o la actividad del usuario influyen. Todo esto ocurre mientras crecen los rumores sobre una futura PS6, que podría ser hasta 10 veces más potente en ray tracing que la PS5, marcando el siguiente gran salto tecnológico de Sony.





