La industria del videojuego despide a Shutaro Iida, quien falleció el 10 de febrero tras luchar durante más de un año contra el cáncer de páncreas. La noticia fue compartida a través de su cuenta oficial en redes sociales, donde se agradeció el cariño recibido a lo largo de su vida y se recordó que, aunque su viaje terminó, su obra permanecerá.
El mensaje, firmado en su nombre, destacó que su legado vivirá en los juegos que ayudó a crear, invitando a los fans a seguir disfrutándolos. La despedida conmovió a colegas y jugadores por igual, especialmente a quienes siguieron su trayectoria durante décadas.
Iida desarrolló una carrera extensa desde finales de los años noventa. Tras unirse a Konami en 1996, participó como programador en varias entregas clave de Castlevania: Aria of Sorrow, Castlevania: Dawn of Sorrow y Castlevania: Order of Ecclesia, además de ejercer como diseñador de niveles en Castlevania: Harmony of Despair.
También dejó su huella en otros proyectos de alto perfil, como Metal Gear Solid V: The Phantom Pain, donde trabajó como programador principal, demostrando la amplitud de su talento técnico dentro de la industria.
Tras salir de Konami en 2015, Iida colaboró estrechamente con Koji Igarashi en la saga Bloodstained: Ritual of the Night, título que dirigió y que se convirtió en un referente moderno del metroidvania. A pesar de su hospitalización, seguía involucrado en la próxima entrega, conocida como The Scarlet Engagement.
Igarashi dedicó emotivas palabras a su compañero, recordando que trabajaban juntos desde Castlevania: Symphony of the Night y afirmando que muchos de los juegos considerados obras maestras no habrían sido posibles sin su aporte. Destacó su talento incomparable y la pasión con la que enfrentaba cada proyecto.
Finalmente, el productor aseguró que el equipo continuará su legado y terminará el nuevo Bloodstained con el mayor cuidado posible, considerándolo una obra impregnada con el espíritu de Iida. La comunidad, mientras tanto, rinde homenaje a un creador cuya influencia perdurará por muchos años.





