Dying Light: The Beast se lanzó recientemente y, sorprendentemente, no presentó problemas de rendimiento ni de optimización, lo que lo convierte en uno de los pocos lanzamientos recientes que salió en un estado tan sólido. Esto permite que los jugadores se concentren en la jugabilidad sin preocuparse por fallos técnicos.
Algunos jugadores han experimentado inconvenientes menores, como los zombies que atacan constantemente a Kyle, pero esto es más un tema de jugabilidad que técnico. Además de disparar y patear zombies, Techland ofrece armas únicas, destacando una que convierte a Kyle en un mago, agregando un giro divertido y original al combate.
The Last Hand Of gloVa es el ítem que permite a Kyle hacer explotar los cuerpos de los zombies mientras realiza movimientos de manos al estilo Doctor Strange, similar a las mecánicas de necromancia en Baldur’s Gate 3. Este objeto destaca por su creatividad y capacidad de cambiar la forma en que se enfrentan los enemigos.
El ítem se encuentra en unas ruinas cerca del monasterio, atravesando una pared con “9¾” en referencia a Harry Potter, que conduce a un túnel con ladrillos pixelados al estilo Minecraft. Al romper algunos de estos ladrillos, los jugadores pueden acceder a The Last Hand of gloVa, integrando referencias culturales en la exploración del juego.
Aunque no es un arma convencional, permite que grupos de zombies exploten espontáneamente. Forma parte de una serie de ítems recurrentes en los juegos de Techland, como The Left Hand of gloVa y The Right Hand of gloVa, e incluso el Left Finger of gloVa en Dying Light 2. Por lo tanto, los jugadores que busquen algo diferente pueden usar magia para enfrentar a los no muertos de manera divertida y estratégica.





