El desarrollador Techland ha compartido un nuevo vistazo detrás de cámaras sobre el desarrollo de Dying Light: The Beast, que se lanzará el 19 de septiembre. En un video corto, el primero de una serie, se centra en Kyle Crane, el protagonista, y cómo fue rediseñado tras pasar una década en prisión.
El blog detalla cómo el estudio trabajó en la dualidad del personaje, creando un modelo nuevo pero con referencias a su pasado, como la cicatriz de su enfrentamiento final con Rais en el primer juego. Estos pequeños detalles buscan mantener la conexión con la historia original.
El diseño de Crane refleja los efectos de años de prisión y tortura, mostrando cicatrices y marcas derivadas de experimentos. Techland enfatiza que ninguna herida fue aleatoria, sino que cada una fue pensada para narrar los procedimientos a los que pudo haber sido sometido, transmitiendo así su duro pasado.
La dualidad de Crane se representa de forma visual: su lado izquierdo simboliza su humanidad, con objetos como el reloj de Dying Light y el collar de Jade, mientras que su lado derecho muestra a la bestia interior, con un ojo corrompido y una cicatriz que atraviesa medio rostro. Incluso su equipo refleja esta intención, como el walkie-talkie, cuya batería se va agotando conforme avanza la historia.
En cuanto a la animación, Techland busca un balance entre lo nuevo y lo familiar. Aunque no reutilizarán directamente las animaciones del primer juego, se inspiran en ellas para transmitir la memoria muscular, estilo de combate y personalidad de Crane. Dying Light: The Beast estará disponible en PC, PS5 y Xbox Series X/S el 19 de septiembre, mientras que las versiones para PS4 y Xbox One llegarán más adelante.





