Pese a que la Nintendo Switch 2 cuenta con soporte para la tecnología DLSS de Nvidia —gracias a la colaboración entre ambas compañías en el diseño del chip de la consola—, uno de los principales lanzamientos de Nintendo no parece aprovechar esta capacidad. De acuerdo con un análisis de Digital Foundry sobre el recién lanzado Donkey Kong Bananza, el juego utiliza en cambio FidelityFX Super Resolution (FSR) de AMD.
John Linneman, de Digital Foundry, comenta en su análisis en video que Nintendo está recurriendo a una tecnología ya antigua en vez de explotar el verdadero potencial del hardware. En particular, critica la decisión desde el punto de vista de la calidad de imagen, señalando que, aunque la Switch 2 puede emplear DLSS, Nintendo optó por una combinación de FSR 1 con SMAA, un método de antialiasing por postprocesado.
A pesar de esta elección tecnológica, Linneman menciona que visualmente el juego sigue siendo atractivo. Sin embargo, opina que la implementación de DLSS habría permitido mejorar la nitidez visual sin comprometer el rendimiento general, manteniendo un framerate más sólido.
Uno de los problemas que identifica es que, aunque los bordes se ven correctamente procesados, las superficies internas muestran aliasing y los detalles más pequeños se distorsionan o pierden definición. También señala que la resolución base no es muy alta, lo que contribuye a una apariencia algo borrosa.
Por último, Digital Foundry explica que Donkey Kong Bananza se ejecuta normalmente entre 1080p y 1200p gracias a la resolución dinámica, mientras que en modo portátil se mantiene en 1080p, lo que curiosamente ofrece una mejor imagen que cuando se juega en modo acoplado. El título, desarrollado por el equipo responsable de Super Mario Odyssey, comenzó su desarrollo en 2017 y fue pensado originalmente para la Switch original. Esto, junto con su prolongado proceso de desarrollo, podría explicar por qué se optó por una tecnología de reescalado más antigua en lugar de soluciones más modernas como DLSS.





