PlayStation ha compartido su visión sobre el futuro de sus consolas, subrayando su compromiso con “descubrir nuevas y mejores formas” para que los jugadores interactúen con sus juegos. La compañía aseguró que el desarrollo de su próxima plataforma es una de sus principales prioridades.
Durante una reciente reunión empresarial, al presidente y CEO de Sony Interactive Entertainment, Hideaki Nishino, se le preguntó sobre el futuro del hardware de PlayStation y si eventualmente podría quedar desplazado por el juego en la nube.
Nishino señaló que PlayStation ha acumulado una amplia experiencia en el juego en la nube a lo largo de distintas generaciones, y aunque considera que esta tecnología es una alternativa válida, cree que la mayoría de los jugadores sigue prefiriendo jugar de forma local.
“La transmisión en la nube ha avanzado mucho a nivel técnico, como lo hemos demostrado con nuestras soluciones actuales, pero la estabilidad total de la red está fuera de nuestro control”, dijo Nishino. “Además, su costo por tiempo de uso sigue siendo más alto en comparación con el modelo tradicional de consola”.
También afirmó que, aunque la nube representa una opción adicional para acceder al contenido, el deseo de jugar sin depender de la conexión sigue predominando. “Creemos que la mayoría aún busca experiencias locales. La PS5 y la PS5 Pro han reforzado esta idea”, añadió.
El directivo también habló sobre cómo el negocio de consolas de Sony ha evolucionado hacia una “plataforma diversa y compleja”, con una gran base de jugadores que continúa activa en PS4. Con 124 millones de usuarios activos mensuales, explicó que la coexistencia de ambas generaciones ha generado un fuerte interés en su estrategia para la próxima consola.
“Aunque aún no podemos compartir más información, el futuro de la plataforma es una prioridad para nosotros. Estamos enfocados en ofrecer nuevas y mejores formas de que los jugadores disfruten nuestros contenidos y servicios”, afirmó Nishino.

De acuerdo con documentos judiciales vinculados al proceso de adquisición de Activision Blizzard por parte de Microsoft, Sony no planea lanzar la próxima consola antes de 2028, y habría elegido nuevamente a AMD para diseñar el chip de PlayStation 6, manteniendo la retrocompatibilidad como uno de los ejes centrales.
En la misma reunión, Lynn Azar, vicepresidenta sénior de finanzas y desarrollo corporativo de SIE, fue consultada sobre el posible impacto económico del lanzamiento de la nueva consola, dado que las generaciones anteriores suelen implicar una caída inicial en ganancias.
Azar señaló que el modelo de negocio actual está mejor preparado para ese tipo de transiciones, ya que la mayoría de los ingresos proviene ahora de suscripciones y microtransacciones, lo que da estabilidad y previsibilidad.
“Hemos reducido la volatilidad típica del ciclo de consolas al consolidar una base sólida de jugadores en PS4 y PS5, lo que nos genera ingresos constantes. Más de dos tercios de nuestros ingresos provienen ya del gasto en contenido y servicios”, explicó.
Además, comentó que los usuarios de PS5 son los más activos y con mayor gasto individual, mientras que los de PS4 también siguen siendo relevantes. “Al ampliar las formas en que los jugadores acceden a la plataforma, podemos adaptarnos mejor a los distintos hábitos y perfiles de consumo. A medida que mantenemos este ecosistema multigeneracional, continuaremos ofreciendo nuevas formas de disfrutar nuestros juegos y servicios.”





