Hideo Kojima, el responsable de Death Stranding 2: On the Beach, habló recientemente sobre cómo el lanzamiento de un título de gran magnitud puede modificar los calendarios de otras desarrolladoras. En su programa de radio, comparó el impacto de GTA 6 con el de una película taquillera como Mission: Impossible, explicando que muchos estudios prefieren no competir directamente con un lanzamiento tan esperado por temor a quedar opacados.
Durante la conversación, Kojima citó como ejemplo que, si GTA 6 llegara en noviembre, muchos moverían sus fechas para evitar coincidir. Señaló que ocurre algo similar en el cine: si una superproducción se estrena en una fecha determinada, el resto suele reprogramarse para no verse afectado.
De hecho, el propio Death Stranding 2 tuvo que ajustar su fecha de lanzamiento. Aunque el juego llegará el 26 de junio de 2025, Kojima confesó que originalmente planeaba lanzarlo en septiembre, pero decidió cambiar la fecha al considerar que podría coincidir con el estreno estimado de GTA 6 en 2025. Rockstar, no obstante, confirmó hace poco que su nuevo título verá la luz el 26 de mayo de 2026.
Kojima no es el único que ha mostrado preocupación. A principios de año, varios desarrolladores independientes expresaron su necesidad de reorganizar sus cronogramas de lanzamiento para evitar ser eclipsados por el peso mediático y comercial que implica un nuevo juego de Rockstar. Uno de ellos, Dring, mencionó que estos títulos suelen acaparar no solo la atención del público, sino también gran parte del gasto del mercado.
Un editor europeo también habló del estrés que genera no saber con certeza la fecha de lanzamiento de GTA 6. Comentó que lanzar cerca de su estreno, ya sea antes o después, puede ser riesgoso. Algunos estudios han optado por adelantar sus lanzamientos, mientras que otros consideran fechas posteriores, enfrentándose entonces a la dura competencia de las promociones de Black Friday.





