Remedy Entertainment tiene múltiples proyectos en marcha, entre ellos la esperada secuela de Control y el remake de Max Payne 1 & 2. No obstante, su spin-off cooperativo FBC: Firebreak también está generando interés gracias a su identidad visual distintiva, su propuesta multijugador y la ausencia de mecánicas de servicio en vivo.
Uno de los aspectos más llamativos es su presupuesto, que asciende a 30 millones de euros, una cifra significativa aunque menor en comparación con los 50 millones destinados a Control 2. Pero si FBC: Firebreak es considerado un título AA en lugar de AAA, ¿cómo impacta esto en su desarrollo?
El director de comunicaciones de Remedy, Thomas Puha, explicó a MP1st que esta clasificación responde a diversos factores, como el presupuesto, el tamaño del equipo de desarrollo y la cantidad de contenido y funciones disponibles desde el primer día, ya que todos estos elementos están interconectados.
Además, Puha destacó que han tomado medidas estratégicas para optimizar costos, como reducir la cantidad de doblajes a distintos idiomas. También optaron por prescindir de escenas cinematográficas, una de las partes más costosas de la producción de videojuegos, lo que les ha permitido gestionar mejor los recursos sin sacrificar la calidad del juego.

La ausencia de cinemáticas resulta curiosa, dado que Remedy es conocida por su enfoque cinematográfico. Sin embargo, en experiencias cooperativas como Helldivers 2, limitar estos elementos puede favorecer el ritmo y la inmersión del jugador.
FBC: Firebreak debutará este verano en Xbox Series X/S, PS5 y PC con un precio intermedio. Aunque no contará con progresión cruzada en su lanzamiento, sí ofrecerá cross-play y emparejamiento en línea. Próximamente se revelarán más detalles sobre sus mecánicas y las Altered Augments.





