Ubisoft celebra el éxito de Assassin’s Creed Shadows, destacando los avances tecnológicos logrados en su desarrollo. Pierre Fortin, director de marca y tecnología, explicó en una entrevista con GamesRadar cómo la nueva entrega ha evolucionado en términos de dinamismo y realismo en su mundo abierto.
Fortin resaltó que el juego lleva el dinamismo más allá de lo visto en entregas previas como Mirage, Valhalla y Odyssey. Según él, con cada nueva generación de hardware surgen oportunidades y barreras, pero Shadows ha conseguido innovar en la forma en que el mundo reacciona a los jugadores.
El título es el primero de la franquicia desarrollado exclusivamente para consolas de actual generación. Esto permitió al equipo aprovechar al máximo la potencia de PS5 y Xbox Series X/S, algo que no fue posible con juegos anteriores, que también se lanzaron en PS4 y Xbox One.
Uno de los mayores avances técnicos del juego está en la implementación de animaciones basadas en física para los árboles, que reaccionan de manera realista al viento y a los cambios climáticos. Fortin destacó que este tipo de mejoras hacen que el mundo se sienta más vivo y dinámico.
La complejidad del mundo de Assassin’s Creed Shadows representó un desafío significativo para el equipo. El juego cuenta con un ciclo dinámico de día y noche, estaciones cambiantes y patrones climáticos que afectan la jugabilidad, lo que requirió un esfuerzo extra en desarrollo.

El tamaño del mapa también supuso un reto, ya que el equipo debía asegurarse de que toda la información cupiera sin afectar el rendimiento. Fortin explicó que optimizar los datos para evitar que el juego ocupe demasiado espacio fue una prioridad.
Para lograrlo, Ubisoft desarrolló técnicas avanzadas de compresión, garantizando que Shadows funcione eficientemente en los SSD de las consolas. Según Fortin, la compañía siempre busca aprovechar al máximo el hardware sin comprometer la experiencia del usuario.
Assassin’s Creed Shadows ya está disponible en PC, PS5 y Xbox Series X/S.





