Los RAEE (Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos) son aquellos dispositivos eléctricos y electrónicos que han llegado al final de su vida útil y deben ser desechados. El incremento de estos desechos ha llevado a diversos sectores, tanto públicos como privados, a implementar estrategias para mitigar su impacto ambiental, generar valor para las comunidades y fortalecer la economía nacional mediante principios de economía circular.
El manejo adecuado de los RAEE no solo es un requisito legal para las empresas, sino también una oportunidad para demostrar responsabilidad ambiental y social, además de obtener beneficios económicos. Ambipar Environment Perú, líder en gestión ambiental, cuenta con más de 40 años de experiencia desarrollando soluciones que apoyan a las empresas en su transformación ecológica. En el marco del Día Internacional de los RAEE, la compañía destaca tres impactos de la gestión responsable de estos residuos en Perú:
- Protección de la biodiversidad y la salud humana
A través de la recolección, reciclaje y disposición adecuada de los RAEE, se evita la liberación de sustancias perjudiciales al medio ambiente, protegiendo la biodiversidad y promoviendo un entorno más limpio y saludable para las generaciones presentes y futuras. Esto conlleva una reducción significativa de contaminantes peligrosos como plomo y mercurio, que pueden filtrarse al suelo y al agua si no se gestionan correctamente. - Generación de empleos e inclusión social
Además de los beneficios ambientales, el manejo responsable de los RAEE crea nuevas oportunidades de empleo en el país. Las empresas dedicadas a la recolección, reciclaje y tratamiento de estos residuos generan empleos formales, fomentan la inclusión social y capacitan a la población en habilidades técnicas especializadas. - Desarrollo de economía circular
Desde un enfoque económico, la gestión adecuada de los RAEE permite avanzar hacia una economía circular en Perú. Las industrias que recuperan y reciclan componentes electrónicos contribuyen a reducir los costos de producción y abren nuevos mercados para productos y materiales reciclados.
Con el apoyo de políticas públicas, la participación activa de la ciudadanía y el compromiso de las empresas, el país avanza en la gestión sostenible de los residuos electrónicos y hacia un enfoque de economía circular.





