Después de poco más de 17 años podemos darle fin a una de las sagas más famosas de juegos de estrategia que se despide a través de una expansión sublime que cerrará muchos de los misterios y temas que teníamos pendientes. En Taro Tassadar y espero disfrutes de este análisis.
Batallas espaciales gráficamente renovadas
Starcraft II: Legacy of the Void supo aprovechar la evolución del motor presentado con Wings of Liberty y optimizado posteriormente en Heart of the Swarm.
Los escenarios están completamente vivos y, como ya es clásico, podemos interactuar con ellos mediante la destrucción de ciertos elementos del entorno como pueden ser rocas situadas estratégicamente en lugares donde debemos cimentar nuestras bases, criaturas del planeta, etc.
Cada unidad es única en Starcraft y ha sido pulida acorde a los tiempos en los que vivimos ya que durante las batallas masivas podemos apreciar que la destrucción de cada una es diferente al resto.
El juego es una belleza y no ha exigido una tarjeta demasiado fuerte para poder apreciarlo al máximo. Por ejemplo, mediante el uso de una GTX 960 hemos conseguido unos 45 FPS estables con todos los gráficos al máximo, definitivamente algo que se agradece ya que en la anterior entrega la caída de cuadros por segundo solía ser algo irritante.
Algo que si me parece pudo mejorarse es la calidad de las cinemáticas del juego que al igual que Mortal Kombat X, Ryse: Son of Rome, etc. Se siguen apreciando un poco borrosas debido al formato de video.
En cuanto al acabado artístico, definitivamente podemos sentir la diferencia entre cada raza como ya suele ser costumbre pero con una acabado aún más pulido.
Jugar Starcraft II: Legacy of the Void con los gráficos al máximo y en 4K es una experiencia increíble que muy difícilmente podrá ser imitada por otro juego de estrategia en un futuro cercano.
La selección de campaña es similar a la del primer Starcraft.
Gritos de dolor por doquier
Legacy of the Void llega con un doblaje en español latino que definitivamente no tiene nada que envidiar al de grandes producciones cinematográficas que apreciamos hoy en día.
Los efectos sonoros se distribuyen uniformemente a través de múltiples canales de sonido para que disfrutemos de las batallas como debe ser.
No sentimos solamente el disparo de un soldado, sino también el rayo de una nave, la activación de algún comando, etc.
Definitivamente esto junto a la música que acompaña esta entrega final es algo que no pasará al olvido hasta dentro de muchísimo tiempo.
Además, si no estamos de acuerdo con el audio en español latino siempre podemos terminar disfrutando del juego en inglés subtitulado sin ningún problema para que no nos olvidemos del clásico: “Spawn more overlords”.
Nuestra sala de comandos sigue teniendo tantos detalles como siempre.
Una historia que no se repetirá jamás
El modo historia me permitió recordar mucho del clásico Starcraft y su primera expansión que fue Brood War, ya que he sentido una mayor pasión en las líneas de diálogo y los eventos que ocurren durante el desarrollo del juego.
Hay momentos que te dejan con la boca abierta debido al impacto que tendrán en ti si es que jugaste previamente la saga pero que podrían darte igual si es la primera vez que juegas un título como este.
Si bien Legacy of the Void es un título que te permite jugarlo sin comprar las anteriores entregas, ten en cuenta que no te lo recomiendo en absoluto debido a la gran importancia que tiene la historia.
El juego ha sabido enlazar correctamente los eventos de cada entrega para presentarnos un epílogo que cierra el destino de cada héroe que manejamos en algún momento.
Starcraft II: Legacy of the Void cierra la saga de una manera que podría no gustar a muchos pero por suerte deja todos las cabos resueltos para que así no nos quedemos con ninguna duda de lo acontecido.
Las batallas masivas están muy bien optimizadas y nunca llegan a cansar.
Un universo que continuará en expansión
Al terminar el modo historia de Starcraft II: Legacy of the Void decidí aventurarme en los demás modos que ofrece el juego y definitivamente agradezco que se hayan pulido tantos detalles del multijugador.
Para comenzar, tendremos un modo de misiones cooperativas en el cual iremos subiendo de nivel progresivamente y jugaremos las partidas con alguna otra persona en línea.
El problema es que las misiones resultan a veces repetitivas, pero espero que aparezcan algunas nuevas en un futuro.
El modo arconte no está aún disponible por más que he tratado de acceder a él y es uno de los que más me llamaba la atención para el multijugador.
Pero no todo es gris ya el apartado de arcade, Rank y el sistema de torneos son los grandes sustitutos para todos los que deseamos explotar Starcraft al máximo.
Me he entretenido de manera increíble con el arcade que ha sido rediseñado para un acceso más rápido junto a las salas independientes.
No he experimentado lag alguno en el juego y el sistema en línea sigue siendo tan o más óptimo que el de entregas anteriores.
El sistema de rank sigue establecido como de costumbre sin cambios aparentes pero el nuevo modo de torneo es muy llamativo con inscripciones recurrentes y partidas establecidas de manera esquemática.
En definitiva, Legacy of the Void tiene aún mucho por ofrecer gracias a los futuros parches que Blizzard siempre termina por brindarnos.
La inclusión de misiones cooperativas es algo que se agradece.
Conclusión
Legacy of the Void es el cierre perfecto de una saga que marcó a muchos en su época y finalmente obtuvo una conclusión épica y acorde a las épocas en las que vivimos.
Definitivamente no lo veo como un título que a nivel de historia pueda cautivar a los nuevos debido a la complejidad de la trama, pero si como un juego que si lo seguiste correctamente a través de anteriores entregas terminarás por amar.
No obstante, si eres de aquellos que disfruta solamente del modo multijugador entonces no saldrás decepcionado ya que Starcraft II sigue siendo un juego de estrategia en tiempo real en toda regla.




