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Pokémon no ha cambiado mucho desde 1996. De hecho, Game Freak se ha resistido a modificar mucho su fórmula desde el principio, y bueno, es comprensible, por algo Pokémon es la mayor franquicia del mundo. Sin embargo, debido a su constante éxito, creo que es sencillo perder de vista el porqué Pokémon fue siempre tan divertido. Si bien la premisa «tienes que atraparlos a todos» es más que cautivadora de por sí, eso no significaría nada si el gameplay no fuera un JRPG divertido, atractivo y fácil de entender en su esencia. Y, pesar de los enormes cambios, eso es exactamente lo que Pokémon Legends: Arceus es: un gran JRPG.
Legends comienza con el protagonista llegando a la región de Hisui, una versión antigua de la región de Sinnoh que se parece mucho al periodo Meiji de Japón. Rápidamente eres reclutado por el Equipo Galaxia, un grupo que ha establecido el Pueblo Jubilife para estudiar a los Pokémon de Hisui. Como parte del Cuerpo de Estudio, tu trabajo no es solo capturar Pokémon, sino aprender sobre ellos completando tareas de Investigación para completar la Pokédex. Las tareas que se te asignan pueden ser cualquier cosa, desde capturar varios de la misma criatura, verlos usar un determinado movimiento en batalla, o incluso darles comida que hayas recogido o preparado.
La historia principal te guiará a través de cada una de las áreas del mundo abierto del juego, pero completar la Pokédex es algo que podrás desarrollar a tu propio ritmo. La historia pide que visites cada zona y resuelvas los problemas que involucran a los clanes Diamante y Perla, todo ello mientras completas tu Pokédex para ganar rangos en el Equipo Galaxia, y así obtener acceso a nuevas zonas. Esto hace que Hisui sea un lugar muy gratificante para explorar, con Pokémon escondidos casi por todas partes. La historia en sí no es grandiosa ni nada por el estilo, pero es más interesante que la de los juegos anteriores.

Los diseños de los personajes son interesantes y bastante únicos, lo mejor es que puedes personalizarlos hasta cierto punto, aunque no hay tanta variedad como me hubiese gustado (la mayoría de los peinados son feos, y casi toda la ropa son simples kimonos). Cabe señalar que existe bastante contenido secundario al que hincarle el diente, lo que desemboca en un endgame sustancial. Son estos detalles los que me hacen considerar que Pokémon Legends: Arceus podría considerarse como una nueva y audaz dirección para una franquicia que se ha sentido relativamente estancada en los últimos años.
La gran novedad de Legends Arceus es la estructura de mundo abierto, que trae consigo un montón de pequeños cambios en el sistema de combate y la progresión. Por lo general, después de ingresar en una nueva zona, la misión principal te pedirá que recorras todo el mapa para llegar a la siguiente escena. A primera vista, esto parece tedioso, pero en la práctica es todo lo contrario. Me he pasado horas explorando estas zonas y divirtiéndome con la idea de saber qué me encontraría a la vuelta de la esquina. De hecho, Legends no añade muchos Pokémon nuevos, pero no hace falta porque ver a criaturas con las que ya estamos familiarizados, en sus hábitats naturales e interactuando entre ellas, al igual que en New Pokémon Snap, sigue siendo novedoso y más que entretenido.
Este enfoque hace que la captura de Pokémon sea mucho más interesante. Aunque aún puedes utilizar el método de lanzar tus propios Pokémon y debilitarlos antes de lanzar una Poké Ball, yo optaba mucho más a menudo por acercarme sigilosamente a ellos y atraparlos mientras estaban desprevenidos o distraídos. En la esquina inferior derecha de la pantalla están tus objetos en tu mochila y tu grupo de Pokémon. Puedes pasar de una lista a otra pulsando X y desplazarte por la lista con L y R. Si mantienes pulsado ZR, lanzarás al Pokémon o al objeto seleccionado.

Para iniciar un combate, tienes que lanzar a tu Pokémon, ya que de lo contrario serás el blanco de la ira del salvaje y, si recibes demasiado daño, te desmayarás y perderás algunos objetos. En lugar de acercarte a estas peligrosas y salvajes bestias, puedes pulsar B para agacharte y caminar sigilosamente. Caminar hacia la hierba alta mientras te escabulles te hará prácticamente invisible, como en Horizon Zero Dawn, y desde ahí puedes lanzar una bola para atrapar a tu objetivo.
Básicamente, cualquier enfoque que tomes te llevará a seguir completando tu Pokédex, por lo que se te anima a probar diferentes métodos en lugar de limitarte a lanzar tu Poke Ball, por eso entrar en batalla o probar con comidas es siempre algo beneficioso. Lo único que no te ayuda con la Pokédex es desmayarte luego de recibir muchos golpes, así que asegúrate de pulsar Y para esquivar los ataques.
Tu habilidad para esquivar tendrá que ser muy aguda en los duelos con los Pokémon especiales que encontrarás en la historia. Para calmar a estos Pokémon adorados por los clanes Diamante y Perla, lánzales bálsamos de sus alimentos favoritos de la misma forma que lanzas Poké Balls. Al final, después de esquivar suficientes ataques, se cansarán y podrás lanzar tu propio Pokémon para una breve batalla. Si ganas, quedará aturdido por un momento para que puedas lanzarle aún más bálsamos. Estos enfrentamientos son una forma divertida de poner a prueba tu dominio de cada estilo de juego y, aunque no son encuentros difíciles, se sienten como la culminación de las habilidades que vas construyendo a lo largo de la aventura. Una vez dicho eso, no es que aporten mucho a la experiencia general.
Los combates siguen siendo familiares en su esencia, con el habitual enfoque en las diferencias de tipo para conseguir movimientos súper efectivos, pero han cambiado lo suficiente como para sentirse frescos. En primer lugar, el orden de los turnos funciona de forma muy diferente. En lugar de elegir una acción y que la velocidad del Pokémon determine quién va primero, eliges una acción cuando llega tu turno y la frecuencia de tus turnos está determinada por la velocidad. Puedes manipular aún más este orden con las nuevas variantes de movimientos Estilo Fuerte y Estilo Ágil.
Los Pokémon dominarán los movimientos tras cumplir ciertas condiciones, y entonces podrás elegir entre las variantes normal, fuerte y ágil -de ese movimiento- pulsando izquierda y derecha. El normal se explica por sí mismo, mientras que el estilo fuerte aumenta la potencia a expensas de la velocidad y el ágil aumentará la velocidad a expensas de la potencia. Aunque esto podría haber cambiado la forma de abordar las batallas, fuera de algunas batallas en el endgame, apenas las utilicé. Puede ser útil para reducir el daño de un movimiento súper efectivo para no matar a un Pokémon que quieres atrapar, y poder lanzar una bola inmediatamente después, pero realmente siento que su aporte nunca fue dramáticamente esencial. No espero que un juego de Pokémon sea difícil en ningún sentido, al fin y al cabo son juegos para niños pequeños, pero me gustaría que fuera lo suficientemente atractivo como para brindarle un poco más de reto y que estas nuevas mecánicas se sientan necesarias.
Hablando de esto, creo que esta falta de desafío frena la historia. Al principio, los personajes hacen hincapié en lo peligrosos que son los Pokémon, en que podrías morir en cualquier encuentro con uno y en que la mayoría de la gente les tiene miedo. En la práctica, sin embargo, la mayoría son bastante dóciles y no suponen una amenaza para ti. A excepción de los Pokémon Alfa, algunos legendarios y los mencionados Pokémon especiales, todos son muy fáciles de evitar o atrapar, y solo «morí» una vez al perseguir imprudentemente a un Thundrus. Esto se debe, en parte, a lo fácil que es escabullirse, pero sobre todo a los Pokémon de transporte a los que tendrás acceso.
A medida que avanzas en la misión principal, de vez en cuando obtendrás un nuevo Pokémon que podrás invocar en cualquier momento pulsando el botón Plus. Entre ellos hay un ciervo rápido y ágil para atravesar el campo, un pokémon acuático para cruzar masas de agua, un Pokémon robusto que puede escalar acantilados e incluso uno volador. En general, la inclusión me dio muchas cosas sobre las qué reflexionar. Por un lado, tiene sentido que utilices la ayuda de los Pokémon para desplazarte más rápido y llegar a nuevas zonas. Por otro lado, trivializan la exploración, te permiten escapar del peligro sin esfuerzo y, en general, restan magia al mundo.
Además, pueden ser algo complicados el controlarlos. Utilizaremos el vuelo como ejemplo, ya que sus defectos son más evidentes. Aunque se podría pensar que eres un maestro de tus dominios después de invocar a este Pokémon, la verdad es mucho menos glamurosa. Al pulsar el botón, este Pokémon te lanzará ligeramente al aire y tu altura disminuirá rápida y constantemente mientras planeas. Se siente como una versión muy rígida y en cierto modo poco manejable del glider de Breath of the Wild, y esa sensación se extiende a casi todos los demás Pokémon de transporte.
Los Pokémon de transporte también sacan a relucir otro defecto flagrante de Arceus Legends, el aspecto visual. Dejando de lado las agradables paletas de colores, este juego es directamente feo. Te bombardean constantemente con pop in mientras exploras, incluso verás terrenos aparecer cuando estás justo encima de ellos. Cuando los Pokémon aparecen en la distancia, a veces puedes ver cómo se aparecen en formar T mientras se deslizan, lo cual es realmente chocante de ver en, repito, la franquicia más popular y exitosa del mundo. Si se mira más de cerca, las cosas mejoran algo, con texturas de una calidad desconcertantemente baja tanto en el entorno como en los personajes. La iluminación también tiene algunos problemas muy extraños que no había visto antes, con halos blancos y pixelados que rodean a los personajes en las cuevas o a veces en las noches oscuras.
Aunque la falta de calidad visual permite que el juego funcione a unos 30 fps bastante constantes, hay juegos en la Switch que se ven y funcionan mejor. Por otro lado, debo decir que la estética general está bien, desde las verdes colinas onduladas de Obsidian Fieldlands hasta las tranquilas calles de Jubilife Village, este es un mundo en el que me encantaría perderme si todo mantuviera una calidad más pareja.
La mayoría de las veces oirás el susurro de los árboles en el viento, el lento goteo de un arroyo o los gritos de los Pokémon mientras exploras, pero de vez en cuando aparecerá alguna música que evoque las caminos que se convertirán en las zonas de Diamante y Perla. Y debo decir que es un toque realmente genial, ya que la música en sí misma es un placer de escuchar. Uno de mis momentos favoritos fue cuando volví a la aldea Jubilife tras completar algunas misiones secundarias y descubrí que el tema de la ciudad había empezado a sonar con la canción de la ciudad Jubilife de DP. A partir de ese momento, el juego elegía aleatoriamente el tema base o la versión mejorada cada vez que volvía al pueblo para poder disfrutar de ambos. No obstante, la variedad en este aspecto es muy poca.
Como nota final, a Pokémon Legends: Arceus le faltan extrañamente algunos elementos básicos como los combates multijugador y la cianza. Aprecio mucho las características en torno a mejorar la calidad de vida, como el hecho de que los Pokémon recuerden todos los movimientos que han aprendido, que puedan elegir cuándo evolucionan y que tengan múltiples formas de conseguir ciertas evoluciones, pero dada la naturaleza social de estos juegos, no poder jugar realmente con otros se siente como una oportunidad perdida. Legends intenta ser primero un JRPG y luego un juego de Pokémon, y aunque se beneficia mucho de ese enfoque, se han perdido algunas cosas en este nuevo constructo.
A pesar de algunos fallos en su diseño y de los pobres efectos visuales, Pokémon Legends: Arceus es divertido. Muy divertido. No me había enganchado tanto con un juego de Pokémon desde hace tiempo. La historia aunque no es nada del otro mundo, siento que resuena mucho más que la de las últimos títulos de la franquicia. La estructura de mundo abierto aporta un soplo de aire fresco a una serie que se ha basado sobre todo en elementos lineales desde sus inicios. En ese sentido, da la sensación de que Pokémon se está poniendo por fin a la altura de lo que los RPG modernos llevan haciendo desde la PS3, y si ese relativamente pequeño paso adelante es así de agradable, no puedo esperar a ver lo que una mayor modernización podría aportar.
Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Pokémon Legends: Arceus para Nintendo Switch brindada por Nintendo.






















