Review

Diablo II se lanzó con gran éxito en el año 2000, cultivando muchos fans que, hasta ahora, guardan bastante cariño por el título de Blizzard. La expansión Lord of Destruction, lanzado un año más tarde, elevó la locura a un nuevo nivel, añadiendo dos clases más, el Asesino y el Druida, un alijo ampliado, una nueva tanda de recetas de cubos horádricos, intercambio de armas, nuevos asalariados y, por sobretodo, nuevo y hermoso loot. Naturalmente, también trajo una nueva amenaza y una locación totalmente nueva: el Monte Arreat. Por último, la expansión supuso una enorme mejora de la resolución de 640×480 a 800×600.
Aclamado por todo el mundo, Diablo II inspiró innumerables juegos y cimentó todo un género. Ahora, 21 años después, es el momento de volver a este cautivante mundo pero, ¿podrá Blizzard darle una segunda mordida a la manzana dorada? Por cierto, voy a escribir esto desde la perspectiva de un novato en Diablo, pero después de más de 20 horas con el juego, y de escuchar los distintos relatos de mis amigos, me siento bastante sumergido en la franquicia.
Por lo que entiendo, el equipo de Vicarious Vision ha dedicado un gran esfuerzo a garantizar que la jugabilidad se mantenga intacta, conservando todo lo que enamoró a los fans de antaño. Dicho esto, creo que también es importante reconocer que existen dos importantes mejoras en la fórmula. Sin más dilatación, empecemos por la mayor de todas: las increíbles escenas remasterizadas.

Blizzard podría haber lanzado este juego sin actualizar las cinemáticas, es más, realmente temí que lo hicieran, pero felizmente optaron por lo más saludable. Tal vez motivados por el error de no haber remasterizado las escenas de Warcraft III Reforged, ahora el equipo las ha vuelto a crearlas desde cero. A menos que me equivoque, me da la sensación que se han construido utilizando el motor de Diablo IV. Las escenas parecen renders en 3D más que CGI, y son preciosas. El equipo ha conseguido mejorar las animaciones y recrear estas escenas sin cambiar el tono ni alterar las magistrales interpretaciones de voz. De hecho, la anticipación de una nueva escena, entre los diferentes actos del juego, hace que morir a manos de Duriel y sus gusanos, vuelva a merecer la pena.
Otra cosa que debo decir es que la banda sonora de Diablo II se me quedó grabada durante todas estas horas. Tanto así que decidí escuchar el OST original y apreciar la cuidadosamente seleccionada música. Una vez más, la música remasterizada en sonido envolvente Dolby 7.1 es una belleza que tiene todas las notas indicadas para inquietarte. Por cierto, para los puristas de Diablo II, el resto de los sonidos no han sido retocados de ninguna manera. El sonido de una calavera en tu inventario, o el tintineo de una gema al ser encajada, se han conservado con cariño.
Debido a que Diablo II Resurrected contiene el juego base, así como la expansión Lord of Destruction, tienes los siete personajes a tu disposición desde el principio: Bárbaro, Nigromante, Hechicera, Amazona, Pícaro, Paladín y Asesino. Todos los personajes han recibido una revisión cosmética completa, consolidando un aspecto más estilizado y realista para cada uno. La Amazona tiene un aspecto más rudo y desgastado por la batalla, y la etnia asiática del Asesino tiene un aspecto más marcado. Tranquilamente podrías creer que el Nigromante ha hecho cosas y tratos horribles por su poder, lo que ha hecho mella en su cuerpo.

La apariencia de el bárbaro se ha ajustado un poco más, y parece menos un saco de globos, en favor de algo mucho más realista y musculoso. La armadura del Paladín gana una tonelada métrica de detalles, al igual que el rostro estoico del guerrero. La Hechicera ahora parece propiamente alguien de ascendencia india. El Druida por fin ha salido de su dieta extrema, reforzándose bastante y cubriéndose con una armadura de pieles. Si bien esto es algo que apreciarás mucho mejor en los menús, salir a la pantalla de selección de personaje para ver tu nueva y preciosa pieza de equipo nunca pasa de moda.
Al adentrarnos en el juego, se ve inmediatamente que esto está muy, muy lejos de ser una simple remasterización; en ese sentido «Resurrected» es una descripción muy acertada. Al utilizar un motor basado en la física y pasar de los sprites en 2D a un renderizado totalmente en 3D, con iluminación dinámica, parece un juego totalmente diferente. Los modelos de los personajes cobran vida con una animación bastante fluida. Ya no existe el incómodo movimiento de piernas rígidas del original, sino que se ha sustituido por un movimiento en 3D que parece mucho más natural.
Todos los monstruos han recibido actualizaciones similares, y cada criatura ha sido elaborada con cariño para ser lo más repugnante posible. Los hombres cabra tienen pelos y dientes individuales, cada nervio de la carne del Desentrañador se flexiona y se estira cuando mueve su enorme garra, y Andariel nunca ha tenido un aspecto más peligroso y bestial. A pesar de la increíble cantidad de trabajo realizado en estas bestias, el equipo ha puesto mucho esfuerzo en la sincronización de tal manera que, aunque se vean muy diferentes, sus ataques son exactamente los mismos que en el juego original. Una vez más, vemos que Vicarious Vision logra conservar el alma del producto original.

Un área que realmente se beneficia del nuevo motor son los efectos de partículas que ahora adornan cada hechizo y poder. La luz baila entre las chispas de los poderes de relámpago de la Hechicera, y las bolas de fuego iluminan el espacio y explotan en una lluvia de chispas. El limitado radio de luz en Diablo II era algo intencionado, que empapaba al jugador en la oscuridad y limitaba su visión. Los nuevos efectos de iluminación que se ven aquí crean una sensación casi claustrofóbica en las partes más profundas y oscuras del juego. Cuando una bola de fuego golpea a un enemigo, esa bola de fuego explota en su pecho, iluminando el espacio momentáneamente para revelar a otros enemigos que acechan en la oscuridad. Lo más aterrador no suele ser lo que vemos, sino lo que acecha más allá de nuestra visión.
Más allá de los magníficos efectos visuales, Diablo II Resurrected también trae interesantes técnicos. El juego es compatible con resolución 4K y con 112 fps en una 3080. Si te gustan los números altos, el juego alcanzará los 300 fps a 1080p en una 3080. Además, el juego es compatible con pantallas panorámicas de hasta 19:9. Con DLSS en el horizonte en breve, el rendimiento mejorará, pero incluso en su estado actual el juego es hermoso.
Diablo II Resurrected admite hasta 8 jugadores en PC y consolas, a excepción de Switch. La versión de Switch soporta 4 jugadores, y francamente es suficiente. En ambas plataformas de la actual generación hay dos modos: calidad y rendimiento. Como es de esperar, la calidad te va a dar el mejor aspecto a 4K, pero con un bloqueo de 30fps. El rendimiento reduce ligeramente la calidad (apenas lo suficiente como para notarlo), pero eleva la velocidad de fotogramas a 60 fps en 4K. La gran noticia es que las plataformas de la actual generación son capaces de cumplir esa promesa de 4K/60 con facilidad y sin generar tartamudeaos.
Con la Switch ocurre otra cosa. Seamos sinceros, la Nintendo Switch necesita una actualización de mitad de ciclo. Esperábamos ver eso mismo con la próxima versión OLED, pero por desgracia no fue así. Por lo tanto, verás 1080p y 30fps en la Switch cuando esté acoplada. Acoplado o desacoplado, hay una marcada reducción de la calidad general de las texturas en la plataforma. Además de un persistente brillo en los bordes de todas las superficies que puede ser un poco feo para los ojos. La maravillosa iluminación presente en todas las demás versiones se reduce drásticamente aquí, haciendo que los espacios profundos y oscuros sean lo suficientemente oscuros como para resultar frustrantes en ocasiones. Aun así, Diablo II en movimiento es fantástico, y los 720p/30 aguantan sin problemas.
En cuanto a la jugabilidad, hay algunas decisiones extrañas. Para ser claros, la jugabilidad es precisamente como la recuerdas, pero por alguna razón el equipo también ha optado por incluir algunos bugs del original. Además, hay una enorme lista de mejoras en la calidad de vida de Diablo II. Recoger oro ya no requiere que los jugadores gasten el botón izquierdo del mouse recogiendo trozos individuales. Del mismo modo, no tendrás que gastar tu tecla alt para ver el botín en el suelo, sino que será un simple cambio en las opciones. Comparar tu equipo es ahora tan fácil como mantener pulsada la tecla shift, mostrando lo que tienes equipado frente a lo que estás a punto de recoger o lo que ya tienes en tu inventario. El tamaño del alijo se ha aumentado a una cuadrícula de 10×10, y se han añadido tres pestañas compartidas más.
Francamente, podría escribir más sobre todas las mejoras, como mejores estadísticas para tus personajes así como para tus mercenarios, progresión cruzada con las demás plataformas, y más, pero el otro cambio realmente importante aquí es el soporte para mandos. Tras el éxito del juego cooperativo local de Diablo III, está claro que Blizzard ha descubierto cómo hacer que Diablo se sienta bien con los controles de consolas. Aquí vemos que ese soporte llega también a PC. Aunque no estoy seguro de cuánta gente utilizará realmente un mando en la versión de PC, hace que el juego sea notablemente accesible. Los botones de la cara se utilizan para los ataques, y el D-pad para las pociones. También es personalizable, así que puedes configurarlo como quieras.
Hablando de consolas, el sistema de progresión cruzada es absolutamente impecable. No tienes que complicarte copiando personajes de un lado a otro ni nada tan engorroso: simplemente te conectas y tus personajes te están esperando.
Por otro lado, si bien llevar el juego a las consolas conlleva algunos problemas, ninguno es insuperable. Hay problemas con la interfaz de usuario a la hora de recibir y unirse a partidas, tanto en PlayStation 5 como en Nintendo Switch, y la búsqueda de otros jugadores podría mejorarse, pero al final todo funciona. Además de la compatibilidad con el mando, ahora se puede ajustar el tamaño del texto, alternar las opciones de daltonismo y mucho más.

Mantener el alma del juego también significa mantener los problemáticos problemas de equilibrio que afectaban al original. Naturalmente, estos problemas sólo te afectarán si eres un jugador hardcore que busca min/maximizar el juego, los jugadores casuales probablemente nunca lo notarán. Aun así, puede ser irritable quedarte sin resistencia para poder moverte a un ritmo razonable. Pero, fuera de todas queja, esto fue precisamente lo que el equipo desarrollador prometió, y lo cumplió.
Con solo pulsar una tecla puedes alternar entre los sprites originales en 2D y las nuevas bondades en 3D de Diablo II Resurrected, y no importa cuántas veces lo haya hecho, siempre hay espacio para seguir viendo el cambio visual del juego. Es imposible no reconocer los increíbles resultados que Vicarious Visions ha conseguido aquí. Con esa simple pulsación doy cuenta de cómo era jugar Diablo II en el año 2000, y de la gran habilidad del desarrollador para transportar todo ello a estos tiempos modernos.
Diablo II: Resurrected cumple la promesa de la reconstrucción, sin alterar el alma de lo que lo hizo increíble en primer lugar. Con gráficos completamente remasterizados, escenas totalmente nuevas y progresión cruzada para consolas, Diablo II: Resurrected nos lleva de vuelta al infierno.

Esta reseña fue escrita luego de jugar una copia digital de Diablo II: Resurrected para PC brindada por el editor.








